Sí, es posible realizar un tratamiento de ortodoncia con periodontitis, siempre que la enfermedad periodontal esté previamente controlada y estabilizada.
La presencia de periodontitis no impide corregir la posición de los dientes, pero sí obliga a seguir un protocolo clínico específico para proteger el hueso y las encías durante todo el tratamiento.
Cada vez son más los pacientes adultos que necesitan combinar periodoncia y ortodoncia, ya que la pérdida de soporte periodontal puede provocar desplazamientos dentales, separación entre dientes o alteraciones en la mordida.
En estos casos, la colaboración entre el periodoncista y el ortodoncista resulta esencial para conseguir un resultado funcional, estético y duradero.
En Clínica Noguerol, cada caso se estudia de forma individual para determinar el momento adecuado para iniciar la ortodoncia y minimizar cualquier riesgo para la salud periodontal.
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¿Cuándo es seguro iniciar el tratamiento?
No todas las personas con antecedentes de periodontitis pueden comenzar inmediatamente una ortodoncia.
Antes de mover los dientes es imprescindible confirmar que la enfermedad está inactiva y que los tejidos de soporte presentan la estabilidad necesaria.
Generalmente, se considera seguro iniciar una ortodoncia con periodontitis cuando se cumplen estas condiciones:
- No existe inflamación activa de las encías.
- Ha desaparecido el sangrado durante el sondaje periodontal.
- La infección bacteriana está controlada.
- El hueso que soporta los dientes permanece estable.
- El paciente mantiene una correcta higiene bucodental.
- Se compromete a acudir a revisiones periódicas durante el tratamiento.
Antes de colocar brackets, el especialista realiza un estudio periodontal completo que puede incluir:
- Exploración clínica.
- Medición de bolsas periodontales.
- Radiografías.
- Evaluación de la movilidad dental.
- Análisis de la cantidad de hueso disponible.
Cuando todos estos parámetros son favorables, la combinación de periodontitis y ortodoncia permite corregir la posición de los dientes sin aumentar el riesgo de pérdida de soporte periodontal.
¿Qué riesgos existen si la periodontitis está activa?
Realizar una ortodoncia mientras la periodontitis continúa evolucionando supone un riesgo importante.
El movimiento dental necesita un soporte óseo estable y unas encías sanas para producirse de forma controlada.
Cuando la enfermedad permanece activa pueden aparecer complicaciones como:
- Mayor pérdida de hueso alrededor de los dientes.
- Incremento de la movilidad dental.
- Recesión de las encías.
- Inflamación persistente durante el tratamiento.
- Mayor dificultad para mover correctamente las piezas dentales.
- Riesgo de pérdida dental en los casos más avanzados.
La presencia de placa bacteriana alrededor de los aparatos de ortodoncia favorece que la enfermedad periodontal progrese con mayor rapidez si el paciente no mantiene una higiene adecuada.
Nunca debe iniciarse una ortodoncia con periodontitis sin haber tratado previamente la infección periodontal.
Comparativa entre iniciar o no la ortodoncia con la periodontitis controlada
| Ortodoncia con la periodontitis controlada | Ortodoncia con la periodontitis activa |
|---|---|
| Movimiento dental seguro y planificado. | Mayor riesgo de pérdida de hueso alrededor de los dientes. |
| Encías sanas y sin inflamación. | Inflamación y sangrado durante el tratamiento. |
| Mayor estabilidad de los dientes durante la ortodoncia. | Aumento de la movilidad dental. |
| Resultados más predecibles y duraderos. | Mayor probabilidad de complicaciones y recaídas. |
| Mejor respuesta al movimiento ortodóncico. | El movimiento dental puede comprometer el soporte periodontal. |
| Menor riesgo de pérdida de piezas dentales. | Posibilidad de perder dientes en casos avanzados. |
| Facilita el mantenimiento de la salud periodontal a largo plazo. | La enfermedad puede progresar durante la ortodoncia. |
Tratamiento previo de la periodontitis antes de la ortodoncia
El tratamiento previo constituye la fase más importante cuando se planifica una ortodoncia con periodontitis.
El objetivo no consiste únicamente en eliminar la infección, sino también en garantizar que los tejidos periodontales puedan soportar los movimientos dentales durante los siguientes meses.
Cada paciente requiere un protocolo diferente según el grado de afectación periodontal y la cantidad de hueso conservada.
Control de la infección periodontal
La primera fase busca eliminar las bacterias responsables de la enfermedad.
Según cada caso, el tratamiento puede incluir:
- Limpieza profesional.
- Raspado y alisado radicular.
- Desinfección de bolsas periodontales.
- Tratamiento antibiótico cuando está indicado.
- Cirugía periodontal en los casos más avanzados.
Una vez finalizado el tratamiento, el especialista vuelve a evaluar las encías para comprobar que la inflamación ha desaparecido y que la enfermedad permanece estable.
En esta fase, el mantenimiento periodontal resulta tan importante como el propio tratamiento.
Estabilización de encías y hueso
Después de controlar la infección comienza la fase de estabilización.
Durante este periodo se comprueba que:
- No existe sangrado.
- La movilidad dental se mantiene estable.
- El hueso presenta un soporte suficiente.
- El paciente mantiene una higiene excelente.
En determinadas situaciones puede ser necesario realizar procedimientos regenerativos para mejorar el soporte de algunos dientes antes de iniciar la ortodoncia.
Solo cuando el periodoncista confirma la estabilidad periodontal, el ortodoncista planifica el movimiento de cada pieza dental de forma individualizada.
Cuidados durante el tratamiento de ortodoncia en pacientes con periodontitis
Una vez colocada la ortodoncia, el seguimiento periodontal continúa siendo una parte imprescindible del tratamiento.
El éxito depende tanto del trabajo realizado por los especialistas como de la colaboración del propio paciente.
Recomendaciones durante el tratamiento
Para mantener unas encías sanas durante la ortodoncia se aconseja:
- Cepillarse después de cada comida.
- Utilizar cepillos interproximales.
- Complementar la higiene con irrigador bucal cuando esté recomendado.
- Acudir a limpiezas periodontales de mantenimiento.
- No retrasar las revisiones con el periodoncista.
- Evitar el tabaco, ya que favorece la progresión de la enfermedad periodontal.
- Informar al especialista ante cualquier sangrado o movilidad anormal.
Beneficios de combinar periodoncia y ortodoncia
Cuando ambos tratamientos se planifican conjuntamente, el paciente puede obtener importantes ventajas:
- Mejor alineación dental.
- Mayor facilidad para mantener una correcta higiene oral.
- Reducción de zonas donde se acumula placa bacteriana.
- Mejor distribución de las fuerzas de la mordida.
- Mayor estabilidad de los resultados a largo plazo.
- Mejora estética de la sonrisa y de las encías.
La combinación de periodoncia y ortodoncia permite tratar de forma integral tanto la enfermedad periodontal como las alteraciones en la posición de los dientes, ofreciendo un tratamiento mucho más completo que abordar ambos problemas por separado.
En Clínica Noguerol contamos con especialistas en periodoncia y ortodoncia que trabajan de forma coordinada para planificar tratamientos seguros, incluso en pacientes con antecedentes de enfermedad periodontal.
Gracias a este enfoque multidisciplinar, es posible recuperar la salud de las encías, mejorar la alineación dental y conservar los dientes naturales durante muchos años.


