Seguro que si has pensado en ponerte un implante dental, habrás escuchado de todo: que es un proceso súper largo y eterno, que es un tratamiento doloroso… Hoy vamos a hablar de lo que no te cuentan de los implantes dentales para que tomes la mejor decisión para tu salud.
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Mito 1: Los implantes dentales son una solución inmediata
Todos queremos entrar en la clínica sin un diente y salir por la puerta con una sonrisa de cine en cuestión de una hora. Aunque existe esa posibilidad, gracias al tratamiento de implantes de carga inmediata, hay que tener en cuenta que el hueso necesita su tiempo. Un implante no es un tornillo de madera: es una pieza de titano que debe fusionarse con tu organismo. Esta fusión, llamada osteointegración (que el implante se pegue al hueso) suele tardar entre 3 y 4 meses.
Las prisas en medicina nunca han sido buenas amigas. Si sometemos el implante dental a la fuerza, corremos el riesgo de que se mueva y fracase. Es muy importante no anticiparse y esperar a que la base sea sólida antes de colocar la corona definitiva.
Mito 2: Cualquiera puede hacerse un implante dental
Esta creencia es peligrosa. No todo el mundo puede hacerse un implante dental. La boca no está aislada del resto del cuerpo. Antes de empezar con cualquier tratamiento de implantes dentales se tiene que revisar el historial médico del paciente, pues hay factores que pueden determinar el éxito o el fracaso de la cirugía. Para un implante dental, no solo se necesita ¨tener hueso¨, también ver cómo puede reaccionar tu organismo ante una intervención.
Existen medicaciones que interfieren directamente con la cicatrización o con la integración del implante. En algunos casos es necesario la pausa de estos medicamentos mientras se realiza el tratamiento, pero en otros casos, como por ejemplo, si tienes una enfermedad crónica o autoinmune, esto se complica.
En definitiva, no es que no puedas ponerte implantes dentales si estás medicado, pero se necesita un control más exhaustivo y cooperación con el médico de cabecera. En cualquier caso, si tu salud general no es la ideal en el momento, preferimos esperar, ajustar y actuar cuando el riesgo sea cero. Tu seguridad siempre va por delante de la estética.
Mito 3: Los implantes dentales no requieren mantenimiento
¡Error! Aunque el implante sea de metal, está rodeado de tejido vivo. Si no realizas el mantenimiento correspondiente, puede aparecer la periimplantitis, que es la inflamación de la encía y el hueso alrededor del implante.
¿Sabes que la periimplantitis es más difícil de tratar que la gingivitis en un diente natural? No hay que llegar a este punto. Acudir periódicamente a tu dentista especialista es clave para que el proceso del implante se selle óptimamente.
Mito 4: Los implantes dentales son dolorosos
El tratamiento de un implante dental es mínimamente invasivo, solo utilizando sedación si fuese necesario. Solo notarás la sensación de presión o un ligero cosquilleo por la vibración de los instrumentos.
Lo que realmente importa es el ¨después¨. Si sigues las pautas de tu odontólogo, lo normal es que sientas una molestia similar a la de una extracción dental o incluso menos.
Mito 5: Los implantes dentales son muy caros para la mayoría de las personas
Es cierto que es una inversión alta, pero el coste de no ponerte un implante dental cuando realmente lo necesitas es mucho mayor. Cuando pierdes un diente, el hueso se reabsorbe y los dientes vecinos empiezan a moverse, creando problemas de mordida y desgaste de otras piezas bucales.
A la larga, arreglar esos problemas secundarios es mucho más costoso que poner un implante dental a tiempo. Además, un implante bien cuidado puede durar muchos años o incluso toda la vida. Visto así, no sale tan caro, ¿no?
Mito 6: La cirugía de implantes dentales es peligrosa
Es normal que la palabra «cirugía» imponga respeto, pero lo cierto es que la colocación de un implante es una de las intervenciones más seguras y controladas que realizamos en odontología.
La tasa de éxito de este tratamiento de periodoncia e implantología supera el 98%. Es un procedimiento ambulatorio, lo que significa que entras y sales por tu propio pie en poco tiempo, sin necesidad de ingresos hospitalarios ni anestesias generales que compliquen el proceso.
Mito 7: Los implantes dentales no se ven naturales
Esto es un miedo muy común, especialmente si el diente que falta está justo visible en la sonrisa. Sin embargo, la estética dental ha avanzado mucho. Los materiales que se usan para hacer el tratamiento de implantes dentales son de alta calidad, que imitan a la perfección el brillo y la traslucidez del resto de tus dientes.
Mito 8: Los implantes dentales no son adecuados para personas mayores
Todo lo contrario. Los pacientes con edades avanzadas son los que más se benefician de este tratamiento, ya que recuperar la capacidad de masticar correctamente repercute directamente en su nutrición y salud en general.
Muchas personas mayores están cansados de las dentaduras postizas que se mueven o que incluso le causan llagas. Los implantes dentales le devuelven la seguridad para volver a disfrutar de una buena comida.
Mito 9: La recuperación de un implante dental es extremadamente larga
La mayoría de los pacientes hacen vida normal al día siguiente de la intervención. No es una recuperación «en cama»; simplemente requiere unos cuidados básicos como no hacer ejercicio intenso las primeras 48 horas y evitar alimentos muy calientes o duros.
La osteointegración de la que hablamos antes es un proceso más largo, pero eso no te impide trabajar, ni viajar o hacer vida diaria. Es un proceso silencioso que ocurre mientras tú sigues con tu rutina. Si sigues las instrucciones de tu especialista, las molestias desaparecerán en dos o tres días.
Mito 10: Los implantes dentales siempre fallan con el tiempo
A veces se oye eso de que «el cuerpo ha rechazado el implante», pero el titanio es un material totalmente biocompatible que el organismo acepta como propio. Cuando fallan, es por factores externos como el tabaco, una higiene deficiente o falta de revisiones. Si cuidas tu implante como si fuese un diente de verdad, puede durar incluso toda la vida.
Como has visto, lo que no te cuentan de los implantes dentales es mucho más sencillo y positivo de lo que los mitos nos hacen creer. No dejes que la desinformación te impida volver a comer con normalidad y sonreír sin complejos.


